Los procedimientos odontológicos han evolucionado con los años. Este es el caso de los empastes. Hace unos años, para empastar un diente y protegerlo de caries y bacterias, se utilizaban amalgamas de plata, con el tiempo, se ha descubierto que PUEDEN LLEGAR A SER TÓXICAS y no está de más retirarlas utilizando un protocolo seguro para proteger al paciente.
Las amalgamas de plata contienen alrededor de un 50% de mercurio y otro 50% es una aleación de distintos metales. El mercurio es un metal tóxico si es inhalado o ingerido en sus diversas formas. En nuestra boca, una amalgama de plata tampoco se libra de las leyes físico-químicas y, por tanto, el mercurio como gas también puede llegar a ser expulsado dentro de nosotros.
